Con patente valenciana

Las carreteras tendrán barreras que absorben golpes

Diferentes trazos de carretera de los municipios valencianos de Vinalesa, Chelva, Villar y Venta del Moro contarán con barreras tubulares que absorben golpes. Estos elementos de seguridad no sólo sustituyen a las antiguas boinas metálicas, sino que además se encargan de realizar los daños traumáticos en caso de accidente.

Concretamente se encuentra ubicados en el punto kilométrico 1.660 de la CV-304 en Vinalesa; en el kilómetros 0.140 de la CV-346 en Chelva; en el kilómetros 3.500 de la CV-347 en Villar y por último en Venta del Moro, en la CV-475.

Hace unos dos años, en concreto en 2013, la Diputación de Valencia se encargó de colocar unas barreras en la carretera comarcal CV-560, concretamente en el tramo de la CV-555 con dirección a Sumarcer y su efectividad ha sido tal,que ha propiciado su incorporación en otras carreteras, según manifiesta un comunicado de la corporación provincial.

Las mencionadas barreras actúan como sistema de contención con la finalidad de incrementar la protección de los usuarios en las carreteras en ya sea de turismos, autobuses, motocicletas o peatones con la finalidad de paliar los daños en caso de accidente. Y todo ello gracias a su figura tubular que absorbe el golpe y que permite su instalación en las ciudades, a diferencia de la tradicional cuchilla. Además en su interior alberga tecnología de información, que permite avisar con total exactitud de un impacto a los servicios de asistencia en carretera, permitiendo reducir los tiempos de intervención. Incluso su diseño urbano es mucho menos agresivo con el entorno que las barreras tradicionales.

La barrera Tubular BPC, como así se la denomina tiene patente valenciana y ha sido ensayada bajo la norma europea UNE-EN 1315-5. Dicho elementos iguala o mejora los requisitos de resistencia al impacto y deformación en caso de choque de la tradicional bionda metálica simple.

Estas mencionadas barreras tubulares sustituye las tradicionales chapas galvanizadas de las biondas por dos tubos de acero estructural con postes tubulares, colocados cada tres metros. Un sistema que se completa con un tercer tubo inferior de polietileno, que se encarga de proporcionar la protección para motoristas proporcionando una barrera integral.

Tanto el valor estético de la barrera, que puede personalizarse con un color, como su comportamiento en caso de impacto así como su comportamiento en caso de impacto convierten a estas barreras en un elemento ideal con el que dotar al kilómetros final de la CV-560, aportando una imagen semiurbana, que mantiene la imagen característica de la carretera.

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