Reportaje neumáticos de invierno – Consejos sobre su mantenimiento

Para que los neumáticos de invierno mantengan inalteradas sus prestaciones y al igual que los neumáticos de verano debemos seguir una serie de pautas que nos serán de gran utilidad.

- Es muy importante vigilar la presión, así como comprobar el desgaste del dibujo – que como el neumáticos de verano nunca tiene que ser menor al 1,6 mm -, así como posibles desperfectos o grietas. En el caso de los neumáticos de invierno cuentan con un segundo indicador situado a 4 mm que indica cuándo dejan de ser idóneos para su utilización con la máxima eficacia en nieve. ¡Ojo, no nos olvidemos de mirar que las presiones son las correctas!, es decir, la presión que recomienda el fabricante en función de su medida. En este sentido conviene tener en cuenta que la presión disminuye con la temperatura – aproximadamente 0,1 bar por cada 10ºC -, por lo que para compensar este efecto sería recomendable añadir hasta 0,2 bar a la presión de referencia si la medición se efectúa con una temperatura muy baja.

- Aunque en principio se puede utilizar los neumáticos de invierno en un sólo eje motriz, esto provoca una diferencia de adherencia que condiciona la eficacia pudiendo comprometer la seguridad. Para garantizar la trayectoria y evitar el riesgo de pérdida de trayectoria, lo más recomendable y seguro seria montarlos durante toda la temporada invernal en los dos ejes. También sería recomendable montarlos sobre nuevas llantas para así reducir el precio de montaje y desmontaje en el taller.

- Es muy importante que antes de su almacenamiento durante la temporada no invernal se limpien y sequen debidamente, así como anotar correctamente la posición en las que van montados en el vehículo para mantenerla o permutarla – si así se considera necesario – al invierno siguiente. Estos neumáticos se deben guardar en un lugar fresco, seco y sobretodo protegidos de la luz del sol directa.

etiquetas:

Los comentarios están cerrados.