Codemasters saca lo mejor de su prolífica saga con licencia F1 con la inclusión de contenidos clásicos

Test del F1 2013

Ha llegado Papá Noel y con el muchos de los regalos que han entrado en las casas de los más pequeños han sido videojuegos. Hoy nosotros te proponemos uno para que lo tengas en cuenta, tanto si te lo han regalado como si esperas que te lo regalen el día de Reyes o en otra fecha señalada. En nuestro caso y como no podía ser de otra manera nos hemos decidido por analizar un juego de motor, en este caso nos hemos decantado por la última entrega de la saga F1 de Codemasters para la plataforma PlayStation3, una manera de afrontar un desafío virtual ya no contra Alonso, Vettel, Hamilton y compañía, sino que ahora añade la posibilidad de enfrentarnos a ases del volante de épocas pasadas como Prost, Coulthard, Andretti o Mansell… ¿Te atreves a descubrirlo?

Está claro que en todos los juegos que proporcionan entregas anuales, cada vez se hacen más complicado innovar y sorprender. Afortunadamente la Fórmula Uno muestra cada año novedades encaminadas a igualar un campeonato que en los últimos años ha presentado un claro dominador con Sebastian Vettel y su Red Bull. Y eso que la temporada que dejamos atrás comenzaba en marzo con cuatro escuderías turnándose en la posiciones de cabeza (Lotus, Ferrari, Red Buell y McLaren). No obstante, la polémica levantada por el desgaste de los neumáticos Pirelli en las que hubo ciertas modificaciones, que junto a la fiabilidad de su Red Bull desembocaron en un monólogo de victorias de Vettel, que se alzó con el cuarto entorchado mundial y de su equipo Red Bull, que alcanzó el título de Constructores. ¿Te animas a jugar, aún puedes cambiar el desenlace final?

Volviendo al juego en si, F1 2013 recrea de forma oficial lo que es el Gran Circo de la Fórmula Uno, por algo es el único que tiene licencia oficial de la FIA (Federación Internacional de Automovilismo) para poder hacerlo. Aunque en esta ocasión se presenta de manera continuista, sin hacer cambios demasiado profundos respecto a la edición del pasado año.

De hecho los modos de juego se mantienen prácticamente inalterables, excepto el Modo Campeones del pasado año en el que a través de diferentes situaciones nos poníamos en la piel de seis campeones del mundo, que desaparece. Además se incorpora el Modo Recreaciones, una de las grandes novedades esta temporada. En realidad se trata de una nueva modalidad dividida en cuatro grupos de eventos, en los que tendremos que sortear diferentes situaciones en la vida de un piloto para alcanzar el éxito profesional. Al finalizar cada una de las mismas se nos recompensa con una medalla de oro, plata o bronce y una puntuación, en función de cómo lo hayamos solventado. Tenemos hasta un total de 23 eventos disponibles donde deberemos acabar por delante de nuestro compañero de escudería, enfrentarnos a problemas mecánicos tales como el motor o la caja de cambios, inoportunos pinchazos o a situaciones extremas en carrera como la lluvia. Una interesante manera de mantenernos en tensión, ¡Vaya si lo consigue!

Otro de los modos es el Mundial Exprés, donde a lo largo de diez carreras y a medida que batamos a ciertos rivales, podemos hacernos con su puesto que ocupaban en la escudería. También se encuentra el modo Cronos de medalla, donde estamos llamados a batir a monoplazas fantasma de bronce, plata y oro.

Aprovechamos la ocasión para brindarte a probar el Mundial Cooperativo, que permite compartir escudería junto a un amigo virtual y disputar carreras locales en pantalla partida.

Codemasters ha querido compensar esa línea continuista del F1 2013 dado los pocos cambios llevados a cabo en la normativa, respecto a la del 2012, a la espera de la revolución que se produzca en 2014 con la llegada de los motores V6 turboalimentados, como principal novedad apostando por evocar a tiempos pasados con el contenido clásico. Y tiene su sentido pues la Fórmula Uno es lo que es hoy en día, gracias a las actuaciones vividas hace un par de décadas donde el piloto adquiría un mayor protagonismo sobre el monoplaza y la temeridad de sus acciones al frente del volante llegaban a poner los coches por encima de sus límites. Una época donde el compañerismo y la rivalidad estaban por encima de la cartera y donde el aficionado estaba más cerca de sus ídolos. Ahora todo pasa por el marketing y la publicidad y aquellos boxes en los que se podía respirar el olor a gasolina, donde los aficionados podían ver cómo se trabajaba se trasforman en pulcros laboratorios rodantes, que separan al gran público con los miembros de la escudería y los vips invitados a cada Gran Premio.

Dentro de los contenidos clásicos encontramos en el modo estándar dos circuitos de los años ochenta, como Jerez y Brands Hatch junto a cinco míticas escuderías con el piloto original y el mito del equipo de aquellos años caso del Williams FW07B de 1980 de Alan Jones y Alain Prost, el Lotus 98T de 1986 de Mario Andretti y Emerson Fittipaldi, el Williams FW12 de 1988 de Nigel Mansell y Damon Hill, el Lotus 100T de 1988 de Mika Häkkinen y Satoru Nakajima y, finalmente, el Ferrari F1-87/88C de 1988 de Michael Schumacher y Gerhard Berger. Además podemos llevar estos bólidos clásicos por los circuitos actuales y disfrutar de combinaciones tan explosivas como pilotar con Emerson Fittipaldi en India, Singapur o Malasia. Conviene señalar que estos monoplazas clásicos de los ochenta sólo podemos disputar carreras sueltas no los campeonatos al completo.

También podemos acceder a contenidos de los años 90, a través de dos circuitos como Imola y Estoril y seis monoplazas: el Ferrari F92A con Jean Alesi e Ivan Capelli, el el Williams FW14B con Nigel Mansell y David Coulthard, el Ferrari F310 con Michael Schumacher y Gerhard Berger) el Williams FW18 con Damon Hill y Jacques Villeneuve, el Ferrari F399 con Eddie Irvine y Jody Sheckter y el Williams FW21 con Ralf Schumacher y Alain Prost.

Lástima que estos monoplazas y circuitos de los 90 forman parte del contenido descargable de los 90 por lo que hay que pagar por ellos.

Si hay un juego que apuesta por la simulación ese es Fórmula Uno y lo hace con el motor gráfico EGO, propio de Codemasters cuanto menos sorprendente, ya que ofrece unas texturas y brillos en pantalla, que no sólo mejoran la experiencia visual sino también la propia experiencia de juego. En este caso podemos decir que la ficción se aproxima mucho a la realidad tanto en el modelado de los coches, como en el cockpit, así como el sistema de daños. Disponemos de seis cámaras en total, aunque la que se encuentra ubicada detrás del casco es sencillamente espectacular. Este realismo creado por el motor gráfico EGO se aprecia cuando llueve donde la incidencia del agua es tal que puede causar “aquaplaning” y sacarnos de la pista.

Los monoplazas de los ochenta se encuentran muy bien realizados tanto en su arquitectura como en su configuración estética, muy diferente a la de los actuales. En aquella época el aprovechamiento del flujo de aire por debajo del coche, lo que denominamos efecto suelo, alcanzaba su punto álgido. Sin nos fijamos los monoplazas utilizaban un ala invertida en su alerón trasero creando una zona de baja presión en la parte superior curvada mientras la parte inferior de menor curvatura mostraba una mayor presión creándose una fuerza perpendicular hacia arriba. La sustentación de dicha fuerza actuaba de manera notable contra el piso y sobre ambos ejes logrando un apoyo aerodinámico extra en curvas de amplio radio de giro.

El nivel de recreación es tal que vemos cómo rugen los motores turboalimentados, con esas llamaradas provenientes de los escapes. Además, el modo clásico lleva aparejado un filtro ocre, que podemos activar o desactivar a nuestro antojo, y que contribuye a situarnos en aquel tiempo.

Incluso la conducción de aquellos monoplazas es diferente respecto a los actuales y eso se nota en el juego. En este sentido podemos conducir los monoplazas de aquellos años en los circuitos modernos, aunque no compitiendo con los coches actuales.

Los neumáticos también han sido muy bien recreados, tanto que pueden llegar a presentar el tan temido efecto “graIning” en carrera, a causa de la degradación severa de los mismos haciendo que nuestro monoplaza vaya más lento, a la vez que pierde estabilidad y tracción. Otro de los efectos bien conseguidos es que si nos salimos de la trazada se aprecia enseguida que el asfalto está sucio.

En el apartado de ambientación podemos ver en primera persona cómo el piloto se pone el caso, incluso cómo es felicitado por sus contrincantes cuando gana la carrera, aunque echamos en falta otras cosas como las caras de los pilotos en la ceremonia de entrega de trofeos.

En lo referente al sonido, los motores rugen con la fuerza que se espera de ellos y nuestro ingeniero de carreras nos informará en español de si estamos perdiendo tiempo o ganando respecto a nuestros rivales, así como de la entrada a boxes.

F1 2013 es un juego que podemos hacer lo difícil que queramos, ya que contamos con múltiples ayudas que podemos activar o desactivar a nuestro antojo.

En resumen, con el F1 2013 tienes ante ti un título imprescindible si eres un fan de los coches y de la velocidad, con un manejo de los monoplazas que hará las delicias de quienes se pongan a los mandos de las diferentes plataformas para las que se ha concebido, en nuestro caso la PS3. Además, el modo clásico hará retrotraer en el tiempo a los más veteranos aficionados a la F1 y a los que no lo han vivido, verán cómo de diferente era la Fórmula Uno en aquella década de los ochenta.

Pensado para todo tipo de públicos, desde el simple aficionado a las carreras hasta aquel que lleva la gasolina en la sangre, la nueva entrega del campeonato mundial de Fórmula Uno ha sabido mirar al pasado para no quedarse en una sucesión de nuevas ediciones.

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