Su secreto es un software de aprendizaje automático

Llega un autónomo que aprende con inteligencia artificial

Esta noticia que parece más de ciencia ficción que de una realidad tienen más bien de esto último gracias a Wayve, una startup nacida en 2017, que tras dos años de trabajo, afirma que su sistema de conducción autónoma es el primero que ha completado un trayecto sirviéndose solo de la inteligencia artificial, las cámaras y un navegador GPS convencional. Esto quiero decir sin la necesidad de utilizar sensores ni el volcado de datos previo.

Aprendiendo como un humano El secreto de este paso de gigante en la conducción de vehículos autónoma se encuentra en su software de aprendizaje automático, que según esta empresa, opera de manera similar a como lo hacen las personas. De esta manera, el vehículo aprende a conducir por experiencia, ejemplo y feedback a como lo haría un ser humano”, afirma Wayve.

Tras realizar varios test en un entorno simulado el citado sistema de conducción autónoma se ha puesto a prueba en entornos reales. Para probarlo, Wayve ha optado por las calles de Cambridge (Reino Unido), demostrando a través de un vídeo, que su tecnología puede enfrentarse a situaciones de tráfico complejas, así como detenerse ante intersecciones o un ceda el paso.

Para colmo de bienes todo ello lo han conseguido, según afirman en 20 horas de entrenamiento simulado: “No le dijimos que conduzca por la izquierda o que redujera la velocidad en las intersecciones con ceda el paso. Cada aspecto de su comportamiento se aprende de los patrones de datos”, explican.

Diferente al resto de coches autónomos Está claro que aunque otros sistemas de conducción autónoma de esta índole son capaces de realizar maniobras y disponen de sistema de inteligencia artificial (IA) también basados en el aprendizaje, el de Wayve se distingue por su comportamiento.

En el caso del utilizado por Google o por Uber, basan el aprendizaje de su inteligencia artificial en los datos recabados por un amplio arsenal de sensores y cámaras. Y todo ello con el hándicap de precisar una gran cantidad de información previa, entre los que se incluyen mapas de zona a recorrer o reglas de codificación específicas para cada trayecto que realizan.

A diferencia de estos el sistema de Wayve está basado en el aprendizaje por lo que no requiere una codificación de datos previa. Dicho de otra manera, que puede realizar un recorrido que no ha realizado nunca sin tener que volcar los datos sobre el mismo con anterioridad. Precisamente, este es el motivo por el que su tecnología no requiere de radares o sensores, lo que se traduce en un abaratamiento de costes. Simplemente necesita de unas cámaras y un navegador GPS convencional para que el parendizaje se haga efectivo.

Esta empresa británica explica que su trabajo se divide en varias etapas. La primera encargada de desarrollar el mencionado software, capaz de aprender desde cero. Para ello han tenido que adapar a sus sistema un algoritmo de aprendizaje de refuerzo y sin modelo. Desde Wayve aseguran que sólo han precisado de 20 minutos para lograr enseñar a su tecnología a mantenerse en el carril.

Una vez ajustada la inteligencia artificial la integraron en el automóvil para dar paso el aprendizaje por simulación y poder trasladarlo a carretera abierta. El último paso de este interesante proyecto acaban de darlo y básicamente ha sido probar la eficiencia de su sistema en condiciones reales de conducción.

Imagen de previsualización de YouTube

El vídeo que ponemos sobre estas líneas muestra la efectividad de este sistema bajo una leve lluvia y aunque el conductor tiene las manos cercanas al volante, en la mayoría del trayecto aparecer apoyadas sobre sus rodillas.

Wayve expone que todas estas primeras pruebas realizadas en Cambridge han tenido lugar con diferentes climatologías, a fin de comprobar que el sistema es eficaz independiente de las condiciones. Aún con todo ello resulta difícil de creer que el mencionado sistema pueda operar solo con cámara, pues de ser así cabría preguntarse, ¿qué ocurrirá en situaciones de abundante niebla o nieve?

Pese a las dudas que quedan or despejar y que envuelven al coche autónomo en general y a la tecnología de Wayve en particular, la compañía ya ha llegado a un acuerdo con un gran fabricante. En este caso ha sido con jaguar Land Rover, quien va a comenzar a probar su tecnología en el Jaguar I-Pace, su SUV eléctrico. Con este las pruebas se extenderán tanto al resto del Reino Unido como a Europa.

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Wayve afirma que trabajará siempre con coche eléctricos al tiempo que seguirá optimizando su tecnología, de hecho las primeras pruebas llevadas a cabo por esta startup han sido con un Renault Twizy.

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