Se comercializará en el mercado norteamericano este verano y en Europa en septembre

BMW M4 Cabrio

Tras los pasos del M3 berlina y M4 Coupé con los que comparte gran parte de los componentes, ahora le toca el turno a la quinta entrega de la famosa saga M – desde que viera la luz allá por 1988 el M3 Cabrio -, a pesar de que deje de llamarse M3.

El nuevo M4 Cabrio crece en todas sus cotas exteriores sin lo comparamos con su antecesor, pues no sólo es 6 centímetros más largo y 7 centímetros más ancho, sino que también su batalla aumenta en 5 centímetros. Al final sus cotas exteriores se quedan en 4,67 metros de longitud, 1,87 metros de anchura y 2,81 metros de distancia entre ejes.

Su imponente estampa no pasa desapercibida a simple vista gracias a su kit estético realizado por BMW Motorsport con paragolpes ensanchados con generosas tomas de aire, los retrovisores de doble soportes, las cuatro salidas de escape y las llantas de radios dobles de 18 pulgadas. Dentro de su habitáculo no faltan los elementos específicos a los que nos tienen acostumbrados las versiones M como el volante de tres radios y aro grueso, los asientos deportivos – que cuentan ahora con ventilación en los reposacabezas -, el pomo del cambio, los embellecedores para los umbrales de las puertas, así como las grafías de la instrumentación.

Aunque el cambio más relevante lo encontramos en su mecánica, que pasa del V8 atmosférico de 4.0 litros de 420 CV que utilizaba su antecesor el M3 cabrio a un seis cilindros en línea de 3.0 litros, que recurre por primera vez en su historia a la sobrealimentación mediante dos turbos para rendir 431 CV y ofrecer un par motor de 550 Nm, disponibles entre las 1.800 y las 5.390 rpm, con el corte de la inyección situado en torno a las 7.600 rpm.

Potencia y par que son transmitidas a las ruedas traseras, bien por un cambio manual de seis velocidades que cuenta con un nuevo sistema que le dota de una mayor capacidad de aceleración en las reducciones con el fin de igualar el giro del motor con el de las ruedas, o bien por una automática DKG de doble embrague pilotado que cuenta con siete relaciones. Precisamente la automática baja en 0,2 segundos la capacidad de aceleración respecto a la manual, dejando el 0 a 100 km/h en unos 4,4 segundos. Además ofrece unos consumos más reducidos al establecer el mismo en 8,7 litros/100 km de media frente a los 9,1 litros/100 km que precisa la caja manual. Incluso esta transmisión automática cuenta con una función de salida automática “launch control”. Mientras la velocidad máxima del BMW M4 Cabrio se encuentra limitada electrónicamente en 250 km/h, aunque podemos optar por el pack Driver, que eleva la misma a 280 km/h.

Vale, de acuerdo, si nos fijamos las prestaciones son inferiores al de su hermano el M4 Coupé, pero esto es debido a que es 253 kilos más pesado que este. Y eso que su peso se ha rebajado respecto a su antecesor en 60 kilos, gracias a contar con un motor 90 kilos más ligeros y a la utilización de materiales ligeros en su construcción, como el aluminio en el capó y el plástico reforzado con fibra de carbono (PRFC) tanto en las torretas de la suspensión delantera como en el árbol de la transmisión, con el objetivo de incrementar su rigidez.

Con la finalidad de aumentar su dinamismo, la suspensión ha sido confeccionada en materiales ligeros como el aluminio. Además cuenta con un sistema de amortiguación activa con tres programas de funcionamiento: Comfort, Sport y Sport+ y que son idénticos a los que se encuentran en la asistencia de la dirección, que pasa a ser eléctrica en lugar de hidráulica.

Un diferencial electrónico activo multidisco es el encargado de enviar la potencia a las ruedas, pudiendo mandar el cien por cien de la misma a un sola rueda, lo que permite un mayor disfrute, gracias a contar con más capacidad de tracción y estabilidad.

El sistema de frenos permite montar en opción discos carbocerámicos que se distinguen de los de serie por albergar unas exclusivas pinzas en color dorado.

En el apartado de seguridad no falta todo un batallón de dispositivos encargados de reforzar la misma, gracias a los diversos asistentes a la conducción, entre los que se encuentran el control automática entre luz de cruce y larga, el detector de fatiga y la alerta en caso de atropello.

BMW lanzará su M4 Cabrio en el mercado norteamericano en el verano de este año para en el mes de septiembre cruzar el charco y ponerse a la venta en Alemania y Reino Unido, mientras que para España habrá que esperar al último trimestre de 2014. Su precio aún no se ha dado a conocer, aunque podría rondar los 96.500 euros, si sumamos los 88.500 euros que cuesta la versión Coupé a los que se añadirían unos 8.000 euros que cuesta la misma versión con carrocería Cabrio.

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