El regreso de una leyenda, que contará con un motor de acceso V8 atmosférico de 455 CV

Chevrolet Corvette Stingray

Por fin ya conocemos a la séptima generación de uno de los deportivos más legendarios de cuantos existen en los Estados Unidos. Se trata del Corvette, que recupera el apellido Stingray para convertirse no sólo en el Corvette más eficiente de la historia sino en el más potente desde su versión de acceso a la gama. En este sentido contará su V8 con 450 caballos, que le otorgarán un paso de 0 a 100 km/h en torno a los 4 segundos. Además de ser más rápido y ligero será mucho más ágil y frenará mejor.

De perfiles angulosos ahora luce una estética más agresiva y esto se aprecia con mayor contundencia en su zaga, donde llaman la atención las cuatro salidas de escape centrales, mientras los grupos ópticos adquieren una caprichosa forma aparte de incorporar LED’S.

Fiel a su tradición continúa siendo un ‘muscle car’ basta observar su músculo tanto en su abultado morro, como en sus anchos pasos de rueda y en las salidas de aire ubicadas en la aletas.

Los cambios también han repercutido en sus cotas afectando tanto a la batalla, que se ha incrementado en 2,5 centímetros, como a la anchura de vías, para incorporar llantas de diferentes tamaño entre ambos ejes – de 18 pulgadas delante y 19 pulgadas detrás -. Con 4,50 metros de longitud y 1,88 metros de anchura es más largo y ancho que su antecesor, mientras que la altura prácticamente se mantiene en 1,33 metros.

La estructura de la carrocería continúa siendo de aluminio, sin embargo porta algunos cambios para que sea más ligera, de hecho ha rebajado en 45 kilos su peso, respecto al modelo actual. También cuenta con piezas realizadas en fibra de carbono como su techo desmontable o los paneles de las puertas.

Bajo su capó montará el nuevo bloque el LT1 6.2 Small Block V8, que desarrolla una potencia de 450 cv y un par motor de 610 Nm entre 1.000 y 4.000 rpm. Asociado a este propulsor encontramos un cambio manual TREMEC TR670 de siete velocidades, al igual que el Porsche 911. También podemos optar por uno automático de seis relaciones con accionamiento secuencial “Hydra-Matic 6L8“. Con cualquier de las dos transmisiones incorpora un control electrónico que permite salir desde parado con la máxima aceleración.

El cambio manual también incorpora un dispositivo que en las reducciones incrementa el régimen de giro del motor para asemejarlo al de la transmisión y así hacer los cambios más suaves.

Este nuevo ocho cilindros en V con alzado variable de las válvulas e inyección directa contará con desconexión automática de los cilindros a velocidad crucero, pudiendo funcionar de manera puntual con sólo cuatro cilindros, sin que el conductor lo perciba.

La distribución entre pesos del Corvette Stingray es equitativa con un reparto del 50 por ciento entre ejes.

Su escape cuenta con un sistema de válvulas controlados electrónicamente que permite variar el paso del gas y de esta manera, el ruido que produce.

El nuevo Corvette Stingray mantiene la arquitectura de la suspensión con paralelo deformable con muelles de ballestas, aunque ahora incorpora piezas más ligeras.

Para quien con el Corvette Stingray no es suficiente habrá una versión deportiva denominada Z51, que se diferencia del resto, primero, debido  a la incorporación de tomas de aire específicas para refrigerar los elementos mecánicos como los frenos – muchos más potentes que su hermano de gama- o el diferencial autoblocante con el que viene de serie estas particular versión. También incorpora suspensión de ajuste variable “Magnetic Selective Ride Control” que varia su dureza gracias a la corriente eléctrica que modifica el fluido de los amortiguadores. También incorpora ruedas de mayor tamaño, así como un alerón en la zaga.

Dentro de su habitáculo cuenta con un volante de menor diámetro, así como los asientos que podemos elegir entre dos tipos, uno de los cuales son de tipo bucket y los materiales de recubrimiento, entre los que destaca uno simil a la fibra de carbono.

En el tablero de instrumentación los tradicionales indicadores de aguja dan paso a pantallas, que permiten configurar su diseño, así como variar su decoración en función del modo escogido.

En la consola central se ubica una generosa pantalla táctil que reconoce acciones gestuales y que regula el equipo multimedia, la navegación y la telemetría.

En su interior también contamos con el mano “Driver Mode Selector“, que nos permite cambiar aspectos de la conducción, tales como la repuesta del motor y su gestión electrónica, el funcionamiento del cambio de marchas, el funcionamiento del control de estabilidad “StabiliTrak” y la dureza de la dirección y de la suspensión.

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