Teletransporte a cielo abierto

Mercedes-Benz SLK 55 AMG

Mercedes-Benz y su departamento de competición AMG aúnan esfuerzos para presentar el nuevo SLK 55 AMG, un agresivo roadster biplaza que extrae ahora de su conocido bloque mecánico V8 de 5,5 litros, 422 caballos con un consumo medio de 8,4 litros/100 km. En enero del próximo año será la comercialización de este descapotable, el más pequeño de la marca de la estrella, que partirá con un precio en el mercado alemán de 72.590 euros.

Fotos: Mercedes-Benz Press

Como ya hemos señalado en la configuración de la nueva generación del todopoderoso SLK, Mercedes con el equipo de ingenieros de AMG al frente han partido del mismo bloque mecánico, un atmosférico 5,5 litros V8. Sus 422 caballos de potencia a 6.800 rpm junto a los 540 Nm a 4.500 rpm de par, son transmitidos a las ruedas traseras a través de un cambio automático “AMG Speedshift Plug 7G-Tronic” de 7 velocidades. Dicha transmisión cuenta con una función que incrementa ligeramente en un corto espacio de tiempo, el régimen del motor durante las reducciones, cortando la alimentación y la inyección cuando se inserta una marcha superior.

El sistema de desconexión de los cilindros, junto al  sistema automático stop/start, entre otros elementos, ha permitido contener su consumo medio en unos 8,4 litros/100 km.

Con la mencionada relación de potencia y par motor, el SLK 55 AMG pasa de 0 a 100 km/h en sólo 4,6 segundos y una velocidad, limitada electrónicamente en 250 km/h. Además, logra establecer un consumo medio de sólo 8,4 litros/100 kilómetros, uno de las más bajos del mercado, y un nivel de emisiones nada desdeñable 195 gr/km de C02.

Para conseguir alcanzar estos sensacionales registros este portentoso SLK cuenta con varios sistemas, entre ellos el de desconexión de cilindros “AMG Cilinder Management”, que trabaja de manera conjunta con la caja de cambios. De esta manera, si el conductor selecciona la posición “C” y siempre que se mueva en un rango de revoluciones entre las 800 y las 3.600 y no se pise en demasía el acelerador, el sistema cierra las válvulas y desconecta la alimentación de dos, tres, cinco y ocho cilindros, para así reducir el consumo. Mientras esto ocurre, un testigo en el cuadro de instrumentación con la indicación “ECO4” o “ECO8”, señalará si el motor está trabajando con cuatro u ocho cilindros. También cabe apuntar que mientras el programa “C” se encuentra activo, también entra en funcionamiento el sistema de arranque y parada automático del motor. Además, dicha mecánica ha sido realizada con materiales livianos como el aluminio para reducir su peso a sólo 187 kg –en seco -, lo que contribuye al gasto de carburante. También pone su granito de arena una dirección con asistencia variable de la servodirección.

Fotos: Mercedes-Benz Press

¿Ayudas a la conducción?, tú decides

Además del “C”, el SLK 55 AMG también incorpora otros dos programas de conducción “S” o Sport y “M” manual, para quienes exijan un plus más de deportividad con una mayor eficacia. Mientras el control de estabilidad presenta tres modos de funcionamiento: ESP ON (activado en todo momento), ESP SPORT (desactivado parcialmente) y ESP OFF (totalmente desactivado), que pueden seleccionarse mediante un mando dispuesto en el salpicadero. Además cuenta con una función denominada “Torque Vectoring Brakes”, que frena la rueda trasera del lado interior de la curva, para que el coche se ciña a la trayectoria en los giros más críticos.

El mencionado bloque motor está basado en el V8 biturbo que montan los E63AMG, CLS 63 AMG, S63 AMG y CL 63 AMG, aunque a diferencia de estos no lleva sobrealimentación, porta cilindros rediseñados, un sistema especial de alzado de válvulas y un cárter específico.

Desde un sistema de alerta al cansancio, pasando por un controlador de señales o el sistema de frenado ante un posible riesgo de colisión, este SLK destaca por su abultada carga tecnológica. A nivel visual, está claro que el aspecto de esta singular versión difiere del resto de la gama en los paragolpes sobredimensionados, las llantas multirradio de 19 pulgadas y las cuatro salidas de escape. Todos ellos aditivos estéticos que tiene su referente en el flamante SLS AMG. Sin embargo, aquellos que aún prefieran un estilo más radical al conjunto pueden optar por incorporar el “AMG Performance Studio” un programa de personalización que afecta a ruedas – con diferentes diseños de llantas y dimensiones -, umbrales y cercos de las puertas, así como alfombrillas, entre otros elementos. También se encuentra disponible el “AMG Handing package”, un conjunto de mejoras dinámicas, que incluyen una suspensión más dura, ajuste del chasis, diferencial autoblocante y frenos de disco de material compuesto; así como tapizado de los asientos en Alcántara.

Al margen de estas opciones, Mercedes ofrece hasta siete tonalidades diferentes para la carrocería de este cabrio, cinco de las cuales son brillo y dos mate, así como diferentes tonalidades para los asientos o aplicaciones en carbono.

Aparte de los distintos elementos de personalización también puede portar como elementos opcionales el “Speed limit”, que viene a ser un controlador de señales, un sistema inteligente de iluminación con cinco funciones de alumbrado llamado “Intelligent Light System” y el sistema de freno “Pre-Safe”, que llega a frenar de forma autónoma el vehículo ante un riesgo de colisión. Mientras en el catálogo de serie se encuentra aparte de los arcos antivuelco reforzados, y de los correspondientes airbags laterales y frontales, los reposacabezas activos y un sistema de alerta por cansancio denominado “Attention Assist”.

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