Desde pequeños urbanos a superdeportivos ya utilizan este tecnología en pos de reducir el consumo y las emisiones

Desactivar el Start-Stop: ¿ventaja o inconveniente?

Durante la década de los años 30 del siglo pasado era una prestación común entre los modelos del segmento de lujo de la época montar un motor/generador o Dynastart. En realidad, se trataba de un dispositivo eléctrico con ventajas como las de invertir el sentido de giro del motor sin añadir una marcha específica.

Años después, la concienciación medioambientes que surgió a partir de 1970 con la crisis del petróleo en ciertos puntos del globo no dejó fuera al sector de la automoción. Fue por aquel entonces cuando se comenzaron a comercializar los primeros sistemas Start-Stop. Aunque lograron reducir emisiones, su tecnología estaba lejos de ser la que conocemos a día de hoy.

No sería hasta finales de la anterior década, principios de la actual, cuando los sistemas recibieron una mejora cualitativa suficiente como para incorporarlos de forma masiva a los automóviles.

Desde pequeños urbanos a superdeportivos ya utilizan este tecnología en pos de reducir el consumo y las emisiones. Sin embargo, todavía existen muchos miedos y aún más desconocimiento alrededor de las ventajas e inconvenientes reales de hacer uso de la parada y arranque automático del motor. ¿Existe algún riesgo real al utilizar el sistema Start-Stop? ¿Merece la pena desactivar el mismo?

¿Cómo funciona? El sistema Start-Stop fue concebido para acabar con todas estas situaciones donde permanecemos parados con el motor en marcha. Unas situaciones que suelen representar una media del 30 por cientos de nuestros trayectos habituales en ciudad y por ello equipar un sistema Start-Stop puede llegar a alcanzar una reducción del consumo de hasta un 15 por ciento. La teoría respalda siempre el apagado del motor, pues la optimización del arranque de las mecánicas modernas consigue que apagar y volver a arrancar el motor sea mucho más eficiente que mantenerlo encendido, siempre y cuando hagamos paradas de más de 10 o 20 segundos.

La arquitectura del sistema Start-Stop se compone de un motor de arranque “reforzado”, una batería más capaz y un motor de combustión interna optimizado para no verse penalizado en la lubricación y refrigeración por los continuos sucesos de parada y arranque. Con el paso del tiempo, los sistemas Start-Stop han conocido diferentes varianes como los alternadores reversibles o los sistemas de carga paralela para aliviar a las baterías del continuo trabajo de carga y descarga.

Por normal general, los sistemas Start-Stop se sirven de los sensores del vehículos para saber qué queremos hacer. La parada se produce siempre y cuando etenemos el vehículo o deceleramos hasta velocidades inferiores a 5 km/h. El arranque se produce bien cuando soltamos el pedal del freno en coches automáticos o accionamos el embrague en coches con cambio manual.

¿Existe riesgo de avería utilizando el Start-Stop? Tal y como te hemos avanzado, la introducción de la función Start-Stop ha obligado a los fabricantes a tener muy en cuenta que un motor de combustión de be soportar situaciones de reiteradas paradas. Por ello, la función Start-Stop se rige por las leyes que evalúan la temperatura del refrigerante, la demanda de la asistencia sobre la dirección, el servofreno, la utilización del aire acondicionado, etc. Además la función Start-Stop ha sido diseñada para que su utilización no implique ningún defecto durante la conducción.

Entonces, ¿por qué tantas personas desactivan la función Start-Stop nada más sentarse en el vehículo? La idea de parar y arrancar el motor retiradas veces aún continúa sin verse con buenos ojos y esto tiene su explicación ante la falta de conocimiento de las mejoras introducidas para que tanto el Start-Stop como todos sus elementos ofrezcan una vida útil mucho mayor a la de los alternadores y motores de arranque de antaño.

Para ser justos también hay que señalar que en sus comienzos los sistemas Start-Stop, si dieron bastantes caso donde tanto las baterías como los motores de arranque morían de forma prematura, sucesos que alimentaron los miedos que hoy existen de este sistema. N o obstante, los fabricantes insisten en que dicho sistema está diseñado para soportar la vida útil del vehículo y por ello todos sus componentes – motor , arranque, batería y alternador – han sido reforzados para aguantar ese trabajo extra.

¿Conviene desactivarlo? La función Start-Stop es siempre desconectable a través de un botón destinado para este fin en alguna parte del salpicadero.

Aunque los sistemas Start-Stop han sido diseñados para tener en cuenta todo tipo de situaciones y riesgos lo cierto es que es muy importante saber que hay veces que es mejor que el motor repose unos segundos para lubricar sus partes y mejorar la refrigeración. Hablamos de situaciones de uno uso intensivo del mismo como los largos viajes que llevan aparejados muchos kilómetros, altos esfuerzos de carga elevada. También en la conducción en circuido, ambas son situaciones en las que serían muy recomendables desactivar dicha función para dar a los componentes del motor un período de reposo, sobre todo a aquellos motores sobrealimentados de considerable potencia.

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