Este fenómeno meteorológico aumenta hasta en cinco veces la probabilidad de salirse de la vía

¿Quieres saber cómo debes conducir en un día de niebla?

La niebla puede convertirse en uno de los principales factores de riesgo al volante por lo que una correcta conducción será nuestra única herramienta a la hora de hacer frente a la disminución de la visibilidad y al pavimento mojado.

Tanto es así que conducir en un día de niebla no sólo multiplica por dos el riesgo de accidente de tráfico sino que también aumenta hasta en cinco veces la posibilidad de salirse de la vía. Por ello te proponemos una serie de pautas a tener en cuenta ante este fenómeno que condensa el vapor de agua formando una nube a ras del suelo que limita la visibilidad.

1.- Primeramente y antes de coger nuestro vehículo deberíamos cercionarnos que las condiciones en las que se encuentra el mismo son óptimas para la conducción. En este sentido, debemos comprobar que las escobillas del limpiaparabrisas se encuentran en buen estado.

2.- Debes saber que estás obligado a utilizar la luz de posición y la de cruce cuando te encuentres con niebla, bien sea ésta densa o no. La utilización de la luz antiniebla delantera es opcional, siempre y cuando te encuentres con la condiciones climáticas mencionadas con anterioridad. Cuidado, no utilices las luces largas, uno de los errores más comunes en los conductores en estas situaciones, pues no sólo no nos ayudará a ver la vía sino que puede ser contraproducente. Esto es debido a que las luces son tan fuertes que se reflejan en la propia niebla, dificultando en mayor medida la poca visibilidad que tenemos de la calzada, además de molestar a otros conductores.

¡Ojo a la utilización de la luz antiniebla trasera, ya que sólo se puede recurrir a ella en condiciones de niebla densa y cuando se haga necesario hacernos ver! En el caso de deslumbrar a otros usuarios debemos desconectarlas, ya que, de lo contrario, podríamos recibir una sanción.

3.- Es importantísimo ajustar la velocidad a las condiciones de la vía, por ello debemos circular a una velocidad que permita detenernos dentro de la zona iluminada por las luces del vehículo.

4.- Debemos disminuir la velocidad y aumentar la separación con el vehículo que nos precede, ya que cuando el pavimento se encuentra mojado la distancia de frenado aumenta. En este sentido y como pauta, la CNAE (Confederación Nacional de Autoescuelas) nos aconseja mantener, al menos tres segundos de separación con el vehículo que nos precede.

5.- Precaución, mucha precaución, procurando evitar los adelantamientos y las frenadas bruscas. Debemos procurar circular siempre por el carril derecho y si nos encontramos con una niebla muy densa, tomar como referencias marcas viales de la derecha de la calzada.

En el caso de que nos surja alguna incidencia que nos obligue a parar, debemos activar siempre los intermitentes de emergencia y activar las luces antiniebla.

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