¡Arrebatador!

Mini Countryman Cooper S All4

Si quieres ir marcando estilo por la carretera este es tu coche, pues de ello se encarga su acabado John Cooper Works, aunque no te saldrá precisamente barato ¿quién ha dicho que presumir no cuesta?

Normalmente cuando pruebo un vehículo me gusta cotejar opiniones y una de las que más tengo en cuenta es la de mi hijo, no por ser tal sino porque en sus 7 años conserva la inocencia a la hora de valorar. A estas edades a los pequeños les gusta la claridad, la lógica y todo lo quieren puntuar, quieren saber cuál es mejor. Tal como lo traje al garaje y sin mediar palabra se lo mostré, sus ojos hacían “chiribitas”, ¡vamos que se quedó prendado cuando lo vio! Las llantas, los escapes, el número 37 en la puerta,… su cara dibujaba una sonrisa que delataba estar ante un modelo especial y su pregunta era ¿se trata de un competición, papá?

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Al volante ¡Dame una vuelta, dame una vuelta!, exclamaba. Bien, era el momento de ir a probarlo, así que tomé su correspondiente asiento con elevador, como marca la normativa y el cinturón perfectamente anclado. Tras el primer acelerón y la primera curva su pregunta era ¿cuántos caballos tiene? 184, le contesto. “Pues si que corre papá”, me afirmaba. “Sigue, sigue, esto es divertido”, como si de una atracción de feria se tratara, no quería parar. Las enrevesadas curvas de las carreteras de montaña parecían dar rienda suelta a sus emociones. No paraba de señalar “como suena” y yo le indicaba características del motor: su rugido es aún más ronco a altos regímenes de giro. Dejándome llevar por sus emociones y pensando como si entendiera de mecánica le suelto que utiliza una unidad Twin Scroll-Turbo, con sistema de regulación de inyección directa y regulación variable de las válvulas, propia de la tecnología Valvetronic, patentada por BMW. ¡Pero si es un niño pienso!, ¿cómo se me ocurre castigarle con tecnicismos? Se hace un silencio y como si de un videojuego se tratara me comenta: me gustaría tener este coche en el GT 5 (Gran Turismo).

Entendido, cambio de tema… Llegaba el momento de probarlo a fondo y para no correr riesgos de ningún tipo, dejé a mi hijo en casa y me dispuse a hacer mi habitual recorrido de pruebas que transcurre por autovía, carreteras secundarias y ciudad.

Su motor de cuatro cilindros y 1,6 litros corresponde a un bloque elástico, respondiendo con agilidad a un régimen bajo de vueltas para no penalizar en exceso los consumos, pero que se manifiesta contundente ante una emergencia con una magnífica capacidad de recuperación, gracias a la entrada en funcionamiento del overboost, que entrega una reserva “extra” de par motor para incrementar la actuación de la respuesta cuando se hace necesaria.

Y ya que hemos mencionado el consumo, podemos señalar que a velocidades legales se conforma con unos comedidos 7,5 litros, aunque si abusamos de las marchas cortas y del acelerador este se viene arriba hasta superar los 10 litros (10,3 litros/100 km de media, en nuestro caso). Lógicamente la adopción de sistemas como el de parada y arranque automáticos start&stop y de recuperación de energía contribuyen a que no se eleve en exceso. Al igual que su caja de cambios manual de seis velocidades que presenta largos desarrollos, sobre todo en quinta y sexta. Precisamente éste último engranaje nos sirve de recurso para contener el gasto en mayor medida.

Este Cooper S dotado de muelles y amortiguadores específicos es capaz de asumir con solvencia su elevada potencia. Cierto es que no ofrece el tacto de un kart como otros hermanos suyos más bajos y cortos, pero a cambio es mucho más cómodo que éstos. Y eso que presenta una mayor altura y peso.

A manifestar este magnífico comportamiento ayuda un sensacional sistema de tracción total que le otorga de una buena motricidad en cualquier escenario. Desarrollado por Magna Steyr – empresa también responsable de la producción del vehículos como del Mercedes Clase G -, cuenta con un diferencial electrohidráulico montado por delante del diferencial trasero, que reparte la potencia entre los ejes enviando un 50 por ciento de ésta al tren trasero. No obstante, en situaciones de baja adherencia puede trasmitir hasta un cien por cien a las ruedas raseras, en una décima de segundo.

Fuera del campo no debemos abandonar los caminos y pistas sencillas, pues a pesar de su incremento de altura libre en 14,9 centímetros, respecto al resto de versiones, resultan escasos para una mayor exigencia off-road. Tampoco lo aconsejan por los neumáticos, que en nuestro caso se trataba de unos Pirelli PZero en medida 225/45 R19, por su bajo perfil. No obstante estas “gomas” muestran en asfalto seco un agarre soberbio.

Los frenos los hemos encontrado potentes y cuentan con una discreta resistencia a la fatiga, ya que no tardan demasiado tiempo en desfallecer.

Desde el habitáculo Dentro del habitáculo las apreciaciones de mi hijo resultaron de lo más interesantes,… se fijaba en los asientos deportivos, los guarnecidos en color rojo de las puertas y los distintos elementos en fibra de carbono tanto del volante como del selector del cambio, firmados por John Cooper Works… vamos que parecía la CPU de un ordenador y que traducido a su expresión coloquial era: ¡papá, qué pasada!

Toda vez dentro de mi valoración, he de señalar que no he encontrado fallos de ajuste entre los materiales plásticos que se encuentra todo el habitáculo y que combinan con algunas inserciones en metal.

El conductor disfrutará de una posición sobreelevada, si lo comparamos con otras versiones del Mini, aunque más baja que el resto de modelos de la competencia.

La tapicería forrada en piel ofrece un buen tacto y su cuero además de ser agradable al tacto parece ser fácil de limpiar. Los asientos cuentan con una amplia regulación por lo que adoptar un posición al volante no cuesta mayor problema. No obstante, la banqueta nos queda algo corta, aunque en parte lo suple con un respaldo lo suficientemente amplio para recoger nuestra espalda con comodidad.

Detrás, la posibilidad de regular los asientos en longitud y reclinar el respaldo no hace sino incrementar su versatilidad. Gracias a ello podemos corroborar que los hemos encontrado especialmente cómodos, incluso en altura para los que medimos por encima de 1,80 m. Configurados para tres pasajeros, parecen más indicados para viajar dos adultos y un niño de corta edad dado la anchura de la banqueta.

Como es habitual las mencionadas plazas traseras cuentan con los dispositivos de retención infantil, algo ya habitual en la mayoría de los vehículos. Los anclajes de dicho sistema son fáciles.

Su maletero con 350 litros de capacidad presenta formas regulares y un suelo totalmente plano que facilita el orden de la carga, aunque presenta un pequeño escalón que dificulta en cierta medida esta tarea. Incluso podemos ampliar la capacidad de carga hasta los 1.170 litros si reclinamos los asientos, dejando un suelo totalmente plano. Dicho maletero cuenta con doble fondo donde se encuentran ubicadas en una bolsa rígida las luces de repuestos, los triángulos reglamentarios y el botiquín.

Conclusión Tras el análisis más detallado de su comportamiento y de su habitáculo queda por otorgar nuestro veredicto, por el Mini Countryman Cooper S All4, un vehículo con el que hemos disfrutado por su dinamismo, vigorosidad de su motor y amplitud de equipamiento, capaz de satisfacer a sus clientes por su cantidad y calidad de su opciones.

Es un coche para marcar la diferencia y pasarlo bien conduciendo y dependiendo de cómo escojas su “look”, convertirse en el centro de las miradas, como era nuestro caso. Claro que para ello debemos rascarnos el bolsillo, en este caso hasta los 31.000 euros.

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